{"id":635,"date":"2019-04-23T15:31:00","date_gmt":"2019-04-23T15:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/tierra.jerrejerre.com\/es\/?p=635"},"modified":"2021-04-21T20:17:26","modified_gmt":"2021-04-21T20:17:26","slug":"el-rostro-de-la-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraderesistentes.com\/es\/2019\/04\/23\/el-rostro-de-la-resistencia\/","title":{"rendered":"El rostro de la resistencia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size\" style=\"color:#0f0f0f;max-width:830px;margin-top:0px;margin-bottom:68px\"><em><strong>La lideresa de Sarayaku, un pueblo kichwa del Ecuador, ha combatido a las petroleras que quieren irrumpir en su territorio durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Por su lucha, ha sido enjuiciada, calumniada y amenazada de muerte, sin poder doblegarla.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Patricia Gualinga est\u00e1 sentada en un caf\u00e9 ruidoso, en una calle c\u00e9ntrica de El Puyo, un enclave de cemento en medio de la Amazon\u00eda ecuatoriana. Es un viernes de febrero de 2019, pasadas las diez de la ma\u00f1ana. El Puyo \u2014un avispero de comerciantes, petroleros, funcionarios internacionales y activistas ambientales\u2014 est\u00e1 alborotado desde temprano. Un breve aguacero amaz\u00f3nico ha limpiado el ambiente y enfriado el asfalto.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio del estruendo de los escapes de motocicletas modificados, de los parlantes que empiezan a retumbar en las aceras, de las licuadoras que trituran naranjillas y de las pailas donde hierve el aceite, Gualinga abre sus profundos ojos negros y se arregla la melena negra, como una cascada interminable, y <strong>recuerda que la \u00fanica vez que hab\u00eda hablado p\u00fablicamente sobre la causa ind\u00edgena del Ecuador hab\u00eda sido en 1992.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cQue nos entreguen nuestros territorios\u201d.<\/p><cite>Patricia Gualinga.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Reci\u00e9n graduada del colegio, a los 18 a\u00f1os, Gualinga camin\u00f3 los 500 kil\u00f3metros que\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/active\/23002\" target=\"_blank\">recorrieron<\/a>\u00a01200 ind\u00edgenas de 148 comunidades aglutinadas en la Organizaci\u00f3n de Pueblos Ind\u00edgenas de la Provincia de Pastaza (OPIP). Iban desde la selva a Quito, donde esperaban reunirse con el gobierno. En medio de la marcha, un reportero se acerc\u00f3 al grupo de j\u00f3venes en el que estaba Gualinga y le pregunt\u00f3 qu\u00e9 ped\u00edan. \u201cAlgo muy sencillo\u201d, recuerda ella que le contest\u00f3, \u201cque nos entreguen nuestros territorios\u201d. La claridad y elocuencia de Patricia Gualinga se dejaba ver, aunque tomar\u00eda unos a\u00f1os en mostrarse por completo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La marcha de la OPIP de 1992 cambi\u00f3 la historia de la relaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas del Ecuador con el Estado.<\/strong> Llegaron a una Quito desconcertada el 23 de abril, donde un grupo de activistas les entregaron rosas y comida. Lo primero que hicieron los ind\u00edgenas al llegar a la capital fue hacer un homenaje a Jumandi, l\u00edder amaz\u00f3nico descuartizado por los espa\u00f1oles en el siglo XVI. A las 11 de la ma\u00f1ana fueron recibidos por el entonces presidente de la Rep\u00fablica, Rodrigo Borja, que dos a\u00f1os antes hab\u00eda rechazado las exigencias presentadas por la OPIP.<strong> \u201cIntenta crear un Estado paralelo donde no rijan las leyes y las autoridades ecuatorianas\u201d<\/strong>, hab\u00eda dicho Borja.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la organizaci\u00f3n ind\u00edgena, liderada por la Confederaci\u00f3n de Nacionalidades Ind\u00edgenas del Ecuador (CONAIE), de la que era parte la OPIP, hab\u00eda sentado a la mesa al gobierno. Era la primera vez que una delegaci\u00f3n de ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos cruzaban la columnata del Palacio de Carondelet, la sede presidencial, en una visita oficial. \u201cEsta es su casa\u201d, les dijo Borja.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.prismic.io\/opendataiii\/b1ef432f1cadcaa28a1cdb946cb40bf53bc7cb32_6.jpg?auto=compress,format\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Uno de los l\u00edderes de la marcha, Valerio Grefa, empez\u00f3 su discurso ante el presidente, los ministros y los generales de las Fuerzas Armadas, diciendo que estaban ah\u00ed <strong>\u201cen representaci\u00f3n de todas las vidas de la selva\u201d<\/strong>. Los ojos de Patricia Gualinga se mov\u00edan, inquietos, de un lado a otro, mientras procesaba lo que ve\u00eda y escuchaba desde las sillas puestas, como p\u00fablico, en el sal\u00f3n amarillo donde eran recibidos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Una de sus t\u00edas le habl\u00f3 al presidente Borja en nombre del pueblo Sarayaku \u2014que en su idioma significa r\u00edo de ma\u00edz\u2014\u00a0 en un espa\u00f1ol imperfecto, pero con un mensaje clar\u00edsimo:<strong> \u201cEste es el rostro de los ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos\u201d<\/strong>, le dijo. Patricia Gualinga recuerda la emoci\u00f3n de esos d\u00edas \u2014\u201cparticip\u00e9 con mucha pasi\u00f3n\u201d\u2014 pero a sus 18 a\u00f1os no sab\u00eda \u2014c\u00f3mo podr\u00eda saberlo\u2014\u00a0 que <strong>su destino ser\u00eda convertirse en el rostro m\u00e1s visible de la resistencia de su pueblo en las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas<\/strong>. Su hermano Eriberto, un cineasta que viaja por el mundo mostrando sus pel\u00edculas sobre la resistencia sarayaku, dice que su hermana \u201chac\u00eda su propio estilo de vida, sin renunciar ni olvidar que era de Sarayaku, pero desde donde estaba\u201d. <strong>El tiempo la pondr\u00eda exactamente en el centro de la causa de su pueblo. Solo hab\u00eda que esperar un poco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">***<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La tercera resoluci\u00f3n de los acuerdos de 1992 fue que el Estado seguir\u00eda administrando los recursos debajo de las tierras ancestrales.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Toda historia de resistencia es una historia abierta. <strong>La primera parte, aquella de 1992, termin\u00f3 con la adjudicaci\u00f3n formal de m\u00e1s de un mill\u00f3n de hect\u00e1reas a m\u00e1s de 100 comunidades ind\u00edgenas<\/strong>. Durante los m\u00e1s de 20 d\u00edas que duraron las negociaciones, Patricia Gualinga y cientos de otros ind\u00edgenas acamparon en el hist\u00f3rico parque El Ejido de Quito. Al final, <strong>se decidi\u00f3 que el Ej\u00e9rcito contralor\u00eda una \u2018zona de seguridad\u2019 de 40 kil\u00f3metros en la frontera con el Per\u00fa <\/strong>(con el que el Ecuador ten\u00eda entonces una guerra intermitente) y que <strong>se ampliar\u00eda el Parque Nacional Yasun\u00ed en 270 mil hect\u00e1reas<\/strong>. La tercera resoluci\u00f3n de los acuerdos de 1992 fue que el Estado seguir\u00eda administrando los recursos debajo de las tierras ancestrales. <strong>Esa \u00faltima determinaci\u00f3n perpetuar\u00eda el conflicto constante entre corporaciones, Estado y pueblos ind\u00edgenas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Rafael Correa terminar\u00eda, contra su palabra, autorizando y promoviendo su explotaci\u00f3n, y de paso acusando a ambientalistas y l\u00edderes como Gualinga de ser enemigos del Estado.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El Parque Nacional Yasun\u00ed volver\u00eda a los titulares 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando un entusiasta <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Rafael Correa<\/span>, nuevo presidente del Ecuador, <strong>prometi\u00f3 en 2007 no perforarlo para sacar petr\u00f3leo<\/strong>. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, Rafael Correa, convertido en un autoritario caudillo, terminar\u00eda, contra su palabra, autorizando y promoviendo su explotaci\u00f3n, y de paso acusando a ambientalistas y l\u00edderes como Gualinga de ser enemigos del Estado. Pero, en 1992, la historia parec\u00eda cerrada, y Patricia, la m\u00e1s tranquila de sus hermanos, tomar\u00eda caminos que la alejar\u00edan del activismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A inicios del siglo XXI, ella estaba aprendiendo algo que le resultar\u00eda sumamente \u00fatil en la vida que a\u00fan no la alcanzaba: ten\u00eda un puesto importante en el Ministerio de Turismo del Ecuador. <strong>\u201cEra la directora regional de turismo\u201d<\/strong>, dice, sonriente, mientras ve por el balc\u00f3n de ca\u00f1a guadua en que habla.<\/p>\n\n\n\n<p>Gualinga hab\u00eda llegado al cargo por el mismo \u00edmpetu que, a\u00f1os m\u00e1s tarde, la convertir\u00eda en la lideresa del pueblo Sarayaku. Su familia hab\u00eda decidido abrir una peque\u00f1a operadora de turismo, porque la ley vigente entonces no les permit\u00eda a las comunidades gestionar directamente las visitas a sus comunidades. <strong>\u201cSe me ocurri\u00f3 que pod\u00edamos invitar a la Ministra de Turismo para que vea que no ten\u00edamos derechos de manejar nuestro propio turismo, sino solo las empresas\u201d<\/strong>. Gualinga escribi\u00f3 \u201cuna de tantas cartas que uno env\u00eda y los ministros no contestan\u201d. Sin embargo, la ministra, que se llamaba Roc\u00edo V\u00e1squez, le respondi\u00f3, prometi\u00e9ndole que ir\u00eda a Sarayaku.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Recibir a una ministra de Estado era algo que jam\u00e1s se hab\u00eda hecho en la comunidad.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Recibir a una ministra de Estado era algo que jam\u00e1s se hab\u00eda hecho en la comunidad. Gualinga, que mediaba entonces en sus veinte a\u00f1os, <strong>se dio cuenta que movilizar a un personaje de ese perfil iba a requerir una log\u00edstica costosa y especializada<\/strong>. \u201cNo ten\u00eda idea c\u00f3mo iba a mover a la Ministra hasta Sarayaku\u201d, dice, como sorprendida de s\u00ed misma. Entonces Gualinga decidi\u00f3 que solo hab\u00eda una forma de mover a un Ministro de Estado por la selva: en helic\u00f3ptero. Solo ten\u00eda que encontrar a alguien que le prestase uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Viaj\u00f3 a Coca, la ciudad donde est\u00e1 el cuartel general de la Cuarta Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito del Ecuador que patrulla toda la Amazon\u00eda, a pedir hablar con el general que la comandaba. Durante una semana fue todos los d\u00edas a tocar la puerta a preguntar por un general cuyo nombre ya no recuerda. Le daban respuestas de caj\u00f3n, para evitar la visita. Que estaba en Gualaquiza, al sur, que lo hab\u00edan llamado a Quito sus superiores, que hab\u00eda regresado pero que hab\u00eda salido enseguida a Macas, cerca de la frontera con el Per\u00fa. \u201cD\u00edgale que la se\u00f1orita Patricia Gualinga lo est\u00e1 buscando\u201d, le repet\u00eda a los cadetes que la atend\u00edan, algo desconcertados por sus pantalones de cuadros y sus camisetas amarradas al ombligo. \u201cAn\u00f3tele el mensaje, por favor\u201d, les dec\u00eda y se iba, y volv\u00eda al d\u00eda siguiente, a repetir el mismo ejercicio. Hasta que termin\u00f3 por quebrar la voluntad militar.<strong> \u201cQuiz\u00e1 solo me recibi\u00f3 por curiosidad de saber qui\u00e9n era esta chica que lo iba a buscar todos los d\u00edas\u201d<\/strong>, dice Gualinga, con una sonrisa a medias, como recordando las dimensiones de su atrevimiento.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Tres meses m\u00e1s tarde, llam\u00f3 a la joven sarayaku para ofrecerle dirigir todo el Ministerio de Ambiente en la Amazon\u00eda ecuatoriana.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando se le plant\u00f3 al general, no solo le pidi\u00f3 un helic\u00f3ptero, sino que le dijo que fuese el m\u00e1s grande que tuvieran: un Mil MI-171, de fabricaci\u00f3n rusa. \u201cNo s\u00e9 con qu\u00e9 \u00e1ngel habr\u00e9 ido ese d\u00eda, o de qu\u00e9 humor habr\u00e1 estado el general, que me dijo que bueno, y que \u00e9l tambi\u00e9n ir\u00eda\u201d. <strong>Una semanas despu\u00e9s, la ministra Roc\u00edo V\u00e1squez, una vegetariana que no pudo comer la carne que le ofrecieron, visit\u00f3 Sarayaku, junto a militares y asesores.<\/strong> Cuando el helic\u00f3ptero aterriz\u00f3, levantando un polvo ancestral y amarillo, lo primero que la V\u00e1squez pidi\u00f3 fue hablar con la se\u00f1ora Gualinga, que hab\u00eda organizado la traves\u00eda. Cuando le se\u00f1alaron a la jovencita de pantalones a cuadros y camiseta pupera, hizo una cara como la de los conscriptos a cuya puerta tocaba Patricia Gualinga pero no dijo una sola palabra. Comi\u00f3 lo que pudo, bail\u00f3, tom\u00f3 chicha y se fue. Tres meses m\u00e1s tarde, llam\u00f3 a la joven sarayaku para ofrecerle dirigir todo el Ministerio de Ambiente en la Amazon\u00eda ecuatoriana. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">***<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Patricia Gualinga le dijo que no a la Ministra.<\/strong> \u201cMe daba miedo\u201d, dice. Luego vinieron las \u00e9pocas tumultuosas de la crisis bancaria y la ca\u00edda del presidente <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Jamil Mahuad<\/span>. El Ecuador era un pa\u00eds en soletas, en el que ocho de cada 100 habitantes (que sumaban m\u00e1s de un mill\u00f3n) se hab\u00edan ido, por todos los medios posibles, legales e ilegales, arriesgando la vida para buscarse una mejor en pa\u00edses como Espa\u00f1a, Italia y Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Al Ecuador solo le quedaba ofrecer, a quien quisiera pagarlas, las materias primas que produc\u00eda sin mayor esfuerzo. Entre ellas, la mayor de todas, el petr\u00f3leo.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Con una industria bancaria diezmada, en la que el 70% de todos los bancos del pa\u00eds quebraron, sin un aparato productivo en marcha y en pleno proceso de dolarizaci\u00f3n (<strong>antes de exiliarse para siempre en Boston, Mahuad hab\u00eda ordenado la muerte de la moneda nacional, el sucre, que ser\u00eda reemplazado por el d\u00f3lar estadounidense, a raz\u00f3n de uno por cada 25 mil devaluados sucres<\/strong>), al Ecuador solo le quedaba ofrecer, a quien quisiera pagarlas, las materias primas que produc\u00eda sin mayor esfuerzo. Entre ellas, la mayor de todas, el petr\u00f3leo.<\/p>\n\n\n\n<p>A Mahuad lo sucedi\u00f3 su vicepresidente, un dicharachero abogado llamado <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Gustavo Noboa<\/span>, que naveg\u00f3 la crisis con bandera de bonach\u00f3n. Durante su gobierno, Roc\u00edo V\u00e1squez, la vegetariana ministra que hab\u00eda convocado a la jovencita de pantalones a cuadros al servicio p\u00fablico, volvi\u00f3 al Ministerio de Turismo, y <strong>volvi\u00f3 a llamar a la joven mujer sarayaku, con la oferta intacta<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Patricia lo consult\u00f3 con su familia. Sus hermanos le dijeron que ser\u00eda una responsabilidad demasiado grande. \u201cYo estaba asustada: \u00bfc\u00f3mo iba a hablar en p\u00fablico?\u201d, dice. <strong>\u201cYo no sab\u00eda bien c\u00f3mo era la estructura del Estado, ni c\u00f3mo funcionaba\u201d. Dud\u00f3. Sin embargo, su padre, uno de los chamanes m\u00e1s respetados de la comunidad, le dijo que aceptara el cargo, que hab\u00eda visto que le ir\u00eda muy bien.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cA nosotros el Estado y las petroleras nos ha dicho terroristas desde los 70, cuando yo era chico. pero todo se intensific\u00f3 en el 2002\u201d.<\/p><cite>Eriberto Gualinga.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y todo fue bien hasta que empez\u00f3 a salir mal. Al principio, la ministra V\u00e1squez le dio autoridad y recursos a Gualinga. La oficina del Ministerio de Turismo en el Puyo dej\u00f3 de ser una oscura oficina relegada a un edificio sin brillo ni personal. Pero, por la misma \u00e9poca, <strong>Noboa, el jefe de V\u00e1squez, autoriz\u00f3 que se cumpliera con la concesi\u00f3n del territorio sarayaku a la petrolera argentina <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Compa\u00f1\u00eda General de Combustible (CGC)<\/span>.<\/strong> \u201cA nosotros el Estado y las petroleras nos ha dicho terroristas desde los 70, cuando yo era chico\u201d, dice Eriberto Gualinga, \u201cpero todo se intensific\u00f3 en el 2002\u201d. La concesi\u00f3n se hab\u00eda hecho seis a\u00f1os antes, en los cuales varias veces la petrolera hab\u00eda querido ingresar al territorio sarayaku, donde estaba el 65% de las 200 mil hect\u00e1reas que CGC ten\u00eda permiso \u2014estatal, pero no ancestral\u2014\u00a0de explorar y explotar.<strong> El contrato no hab\u00eda sido consultado con el pueblo sarayaku, pero en 2002, el Estado necesitado, ofreci\u00f3 todas las garant\u00edas para que la corporaci\u00f3n argentina reiniciara sus trabajos de exploraci\u00f3n en una tierra ajena. \u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue una \u00e9poca de divisi\u00f3n para Sarayaku: algunos dirigentes cedieron a los cantos de sirena corporativos y la resistencia comenz\u00f3 a resquebrajarse. Otros, se mantuvieron en su posici\u00f3n inamovible. <strong>Decidieron que podr\u00edan encontrar en Patricia una aliada para la causa del pueblo Sarayaku.<\/strong> \u201cElla era una persona conocida. Hab\u00eda trabajado en la radio, hab\u00eda pasado por la Universidad Andina y hab\u00eda estado en el ministerio. Ten\u00eda mucha credibilidad\u201d, dice Eriberto Gualinga. Tres l\u00edderes hist\u00f3ricos del pueblo Sarayaku, Marlon Santi, Jos\u00e9 Gualinga y Heriberto Viteri, fueron a hablar con la directora provincial del Ministerio de Turismo para pedirle que dejara las huestes estatales y volviera a su pueblo a encontrarse con su destino. \u201cFue una decisi\u00f3n dif\u00edcil\u201d, recuerda ella.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cSi algo tiene uno siempre, si algo uno va a tener siempre, es su pueblo. As\u00ed que decid\u00ed irme con mi pueblo, el pueblo Sarayaku\u201d.&nbsp;<\/p><cite>Patricia Gualinga.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda hecho una carrera, era la mano derecha de la ministra en la regi\u00f3n, hab\u00eda ganado autoridad y experiencia. Al mismo tiempo, los puestos estatales son ef\u00edmeros hijos de la volatilidad de la pol\u00edtica. \u201cPero hab\u00eda algo cierto\u201d, dice Gualinga, desde el caf\u00e9 donde habla, en Puyo, mirando por entre el entreverado de ca\u00f1a guadua y helechos que cuelgan y caen sobre un cartel que muestra a un grupo de mujeres amaz\u00f3nicas declaradas en resistencia, donde ella aparece en el centro. \u201cSi algo tiene uno siempre, si algo uno va a tener siempre, es su pueblo. As\u00ed que decid\u00ed irme con mi pueblo, el pueblo Sarayaku\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mk0gkcity5058p9mp0g.kinstacdn.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/patricia-gualinga-02-1.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Patricia Gualinga no imagin\u00f3 que su vida se dedicar\u00eda a la resistencia de su pueblo. Fotograf\u00eda de Jonathan Rosas.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">***<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cSe suspendi\u00f3 todo, la educaci\u00f3n, la salud, el trabajo en la tierra. La \u00fanica tarea en que est\u00e1bamos concentrados era la defensa\u201d<\/p><cite>Eriberto Gualinga.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Cuando el Estado y la petrolera arremetieron, el pueblo Sarayaku se paraliz\u00f3.<\/strong> \u201cSe suspendi\u00f3 todo, la educaci\u00f3n, la salud, el trabajo en la tierra. La \u00fanica tarea en que est\u00e1bamos concentrados era la defensa\u201d, recuerda Eriberto Gualinga. La comunidad se organiz\u00f3 en campamentos de paz a lo largo de las trochas que unen las 135 mil hect\u00e1reas de tierra Sarayaku. <strong>\u201cNo hab\u00eda tiempo ni energ\u00edas para nada m\u00e1s. Aunque sea de la selva, la selva te consume: defenderla desde dentro te cuesta toda tu energ\u00eda\u201d<\/strong>, dice el documentalista. Fue un tiempo revelador para los m\u00e1s j\u00f3venes de Sarayaku: \u201cnos conectamos con los l\u00edderes hist\u00f3ricos\u201d, dice Eriberto, \u201clos vimos, los conocimos, salimos con ellos a las playas y la selva, aprendimos de ellos\u201d. <strong>Gente como su padre Sabino, su madre Corina Montalvo, sus t\u00edos, la familia Viteri, y otros l\u00edderes asumieron el rol legendario de los guardianes del territorio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cLa pregunta que me hac\u00eda era: \u00bfa qui\u00e9n acudimos, si la justicia en Ecuador no respond\u00eda?\u201d.<\/p><cite>Patricia Gualinga.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Fue en esa \u00e9poca de crisis en que Patricia comenz\u00f3 su trabajo de la defensa sarayaku. Sin ser formalmente una dirigente, lider\u00f3 la comunicaci\u00f3n y las relaciones con el mundo mestizo, incluido Estado y petrolera. \u201cLa pregunta que me hac\u00eda era: \u00bfa qui\u00e9n acudimos, si la justicia en Ecuador no respond\u00eda?\u201d<strong> Su rol se centr\u00f3 en lograr que los medios nacionales y las radios de Quito se interesaran por lo que pasaba en la Amazon\u00eda<\/strong>.\u00a0 \u201cPatricia es un puente que conecta un mundo con otros m\u00faltiples mundos\u201d, dice Viviana Krsticevic, directora de Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), con sede en Washington. Esa conexi\u00f3n lograr\u00eda la simpat\u00eda y empat\u00eda de gentes de todo el planeta con la causa com\u00fan de los sarayaku.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas cosas tienen que ser por algo\u201d, reflexiona, a veinte a\u00f1os vista, Gualinga. <strong>\u201cEn el Ministerio yo estaba en un trabajo que me gustaba, pero lo mejor fue que luego me sirvi\u00f3 para la lucha sarayaku\u201d<\/strong>. Gualinga logr\u00f3 el inter\u00e9s medi\u00e1tico, que produjo, a su vez, un inter\u00e9s internacional por lo que suced\u00eda. Su paso por el Estado, la academia y los medios le hab\u00eda dejado lecciones no solo de comunicaci\u00f3n, sino de gesti\u00f3n. \u201cAprend\u00ed algo que en el mundo ind\u00edgena no est\u00e1 muy interiorizado: los papeles\u201d. En el mundo ind\u00edgena, eminentemente oral, el valor de la palabra es supremo. <strong>\u201cEn el mundo mestizo, la palabra no alcanza\u201d<\/strong>, reflexiona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El pueblo Sarayaku se enfrentaba a un Estado prepotente en una sociedad (la ecuatoriana) que a\u00fan carec\u00eda de conciencia ambiental marcada, y que, en cambio, conservaba un marcado desprecio \u2014e ignorancia\u2014 de la vida de los pueblos ancestrales.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El pueblo Sarayaku se enfrentaba a un Estado prepotente en una sociedad (la ecuatoriana) que a\u00fan carec\u00eda de conciencia ambiental marcada, y que, en cambio, conservaba un marcado desprecio \u2014e ignorancia\u2014 de la vida de los pueblos ancestrales. La pelea no iba a ser sencilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como en todo conflicto, en el c\u00e1lculo de costos y sacrificios, hubo un intento de resolver sobre la mesa el pleito. El gerente de la petrolera CGC llam\u00f3 a los representantes del pueblo Sarayaku a una reuni\u00f3n. Los cit\u00f3 en un elegant\u00edsimo hotel de Quito. Los sarayaku hab\u00edan estado m\u00e1s de tres semanas en Quito, intentando frenar la maquinaria extractiva. \u201cYa no ten\u00edamos plata, ni para comer, quer\u00edamos regresarnos al Puyo, pero a\u00fan ten\u00eda reuniones pendientes, entonces no nos pod\u00edamos regresar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cansados y hambrientos, fueron a la reuni\u00f3n con la petrolera, que estaba dispuesta a vencer por seducci\u00f3n. \u201cMuy amables, como acostumbran ser, nos ofrecieron comida y bebida abundante\u201d, recuerda Patricia Gualinga, que para entonces a\u00fan no cumpl\u00eda 30 a\u00f1os. \u201cYo en el fondo sab\u00eda que eso era una trampa, as\u00ed que solo acept\u00e9 un vaso de agua\u201d. El gesto hizo que sus compa\u00f1eros resistieran tambi\u00e9n la pantagru\u00e9lica tentaci\u00f3n petrolera. En un momento de la reuni\u00f3n, Gualinga recuerda que tom\u00f3 la palabra y habl\u00f3 con franqueza: \u201cNo van a entrar a nuestro territorio\u201d, les dijo a los petroleros argentinos. <strong>\u201cAh\u00ed mostraron su verdadero rostro. El gerente, de apellido Soldati, me grit\u00f3 \u2018Usted es una ni\u00f1a caprichosa, el gobierno nos ha dado los bloques y puede militarizarlos y lo va a hacer\u2019\u201d. No habr\u00eda armisticio posible. La guerra \u2014una guerra desigual\u2014&nbsp;estaba declarada.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las escaramuzas se intensificaron en 2003. El gobierno de Gustavo Noboa hab\u00eda terminado. Las elecciones presidenciales las gan\u00f3 <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Lucio Guti\u00e9rrez<\/span>, el exmilitar que hab\u00eda dado el golpe de Estado que derroc\u00f3 a Jamil Mahuad. <strong>Con \u00e9l, lleg\u00f3 una gabinete ministerial decidido a la explotaci\u00f3n petrolera.<\/strong> El aparato estatal se puso en movimiento para cumplir las promesas hechas a CGC \u2014y a muchas otras compa\u00f1\u00edas de petr\u00f3leos, minas y maderas. Patricia Gualinga organizaba entrevistas en medios para los dirigentes, organizaba a las mujeres, consegu\u00eda aliados internacionales y fondos para financiar la resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Patricia Gualinga fue a buscar ayuda legal a quien quisiera d\u00e1rsela. As\u00ed conoci\u00f3 a Mario Melo, uno de los abogados que defender\u00eda a Sarayaku ante la arremetida petrolera &#8211; estatal. <strong>\u201cJunto a otra lideresa, Cristina Gualinga, llegaron para solicitar apoyo legal frente a la invasi\u00f3n que estaban sufriendo\u201d, recuerda Melo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En paralelo, en la selva, el hostigamiento escal\u00f3. <\/strong>En enero de 2003 en Jat\u00fan Molino, una comunidad aleda\u00f1a al territorio Sarayaku, <strong>se denunci\u00f3 una agresi\u00f3n a un grupo sarayaku que viajaba en canoas por el r\u00edo Bobonaza. Desde la orilla, les dispararon.<\/strong> &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Soldados del Ej\u00e9rcito y personal de seguridad de CGC detuvieron a los dirigentes Elvis Fernando Gualinga, Marcelo Gualinga, Reinaldo Gualinga y Fabi\u00e1n Grefa, y, seg\u00fan denunciaron, los torturaron.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, denunci\u00f3 el pueblo Sarayaku ante la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA), les cerraron el paso por el r\u00edo, la principal v\u00eda de comunicaci\u00f3n que tienen. A finales de ese mes,<strong> <\/strong>soldados del Ej\u00e9rcito y personal de seguridad de CGC detuvieron a los dirigentes Elvis Fernando Gualinga, Marcelo Gualinga, Reinaldo Gualinga y Fabi\u00e1n Grefa, y, seg\u00fan denunciaron, los torturaron: fueron atados de pies y manos, los vendaron y los tiraron al suelo, donde los dejaron una hora. A Grefa lo obligaron a arrodillarse junto a un fusil y le tomaron fotos \u201caparentemente con el objeto de acusarlo de portar armas\u201d, seg\u00fan un\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.corteidh.or.cr\/cf\/Jurisprudencia2\/ficha_tecnica.cfm?nId_Ficha=206&#038;lang=en\" target=\"_blank\">documento<\/a>\u00a0de la Corte Interamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron transportados por los soldados en un helic\u00f3ptero de la compa\u00f1\u00eda petrolera a una base de la CGC y entregados a miembros de seguridad de la petrolera, quienes tambi\u00e9n los habr\u00edan torturado. <strong>Unos d\u00edas despu\u00e9s, uno de los campamentos de paz del pueblo Sarayaku habr\u00eda sido atacado con armas de fuego<\/strong>. Al momento del asalto, hab\u00eda 60 ind\u00edgenas. <strong>D\u00edas despu\u00e9s, dos ni\u00f1as de 12 a\u00f1os habr\u00edan sido secuestradas por una patrulla del Ej\u00e9rcito que iba a acompa\u00f1ada de personal de seguridad de CGC.<\/strong> Seg\u00fan&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.corteidh.or.cr\/docs\/medidas\/sarayaku_se_01.pdf\" target=\"_blank\">documentos<\/a>&nbsp;de la Corte Interamericana, <strong>\u201cantes de ser liberadas, las ni\u00f1as fueron objeto de abusos deshonestos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En mayo, la Comisi\u00f3n otorg\u00f3 las medidas cautelares al pueblo Sarayaku, pero el hostigamiento no ces\u00f3.<\/strong> Por el contrario, el Estado dijo, seg\u00fan una respuesta enviada a la Comisi\u00f3n, que \u201clos pobladores de Sarayaku hab\u00edan amenazando a comunidades vecinas y que el Comando IV de Amazonas habr\u00eda iniciado un operativo de seguridad para evitar \u2018actividades delincuenciales\u2019 por parte de los ind\u00edgenas\u201d. Adem\u00e1s, dijo que se estaban utilizando las medidas cautelares para evitar que ciertas personas sean puestas a disposici\u00f3n de la justicia ordinaria, y que muchas de las alegaciones hechas por el pueblo sarayaku en su solicitud eran exageradas o falsas. Gualinga recuerda que el general <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Oswaldo Romero<\/span>, Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador (la m\u00e1xima autoridad militar del pa\u00eds), <strong>fue en un helic\u00f3ptero a decirles que era mejor que se rindieran. \u201cDe lo contrario, militarizar\u00edan el pueblo\u201d<\/strong>. Los soldados y oficiales militares que llegaron con \u00e9l pertenec\u00edan a la cuarta divisi\u00f3n del ej\u00e9rcito, aquella que, alguna vez, en un tiempo no tan lejano, le hab\u00edan prestado un helic\u00f3ptero a Patricia Gualinga para que transportara a una ministra entusiasta. Las c\u00e1maras de Eriberto&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/youtu.be\/tagMMsjUuJI?t=40\" target=\"_blank\">grabaron la incursi\u00f3n<\/a>.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La confrontaci\u00f3n escal\u00f3 hasta que en 2005, durante una marcha del pueblo Sarayaku, fueron agredidos en el camino hacia el Puyo<\/strong>. \u201cIban vestidos de trabajadores petroleros\u201d, recuerda Patricia, \u201cla petrolera le dio todos los insumos para el ataque\u201d. Era un viernes, y no hab\u00eda autoridad que se hiciera responsable de lo que ocurr\u00eda. \u201cSacamos 10 vuelos de gente herida\u201d, dice Gualinga. \u201cHab\u00eda gente desaparecida, dec\u00edan que mi hermano menor, el \u00faltimo, hab\u00eda ca\u00eddo al r\u00edo\u201d. Esa noche no durmi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El Estado no pod\u00eda continuar con sus acciones contra el pueblo \u2014ni permitir a la petrolera ingresar al territorio\u2014 sarayaku, a riesgo de tener que pagar millonarias indemnizaciones o de generar a\u00fan m\u00e1s evidencia en el caso que se discut\u00eda en la Corte<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como el resto de los l\u00edderes sarayaku, estaba angustiada. Pero en un momento de claridad, Patricia escribi\u00f3 a los abogados que los representaban ante la Comisi\u00f3n Interamericana en Washington. \u201cLes mand\u00e9 un SOS urgente a la gente del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional. <strong>Al d\u00eda siguiente la Corte intervino: ese mismo d\u00eda la comisi\u00f3n hab\u00eda mandado un pedido de medidas de protecci\u00f3n para el pueblo sarayaku\u201d<\/strong>, evoca. El Estado no pod\u00eda continuar con sus acciones contra el pueblo \u2014ni permitir a la petrolera ingresar al territorio\u2014 sarayaku, a riesgo de tener que pagar millonarias indemnizaciones o de generar a\u00fan m\u00e1s evidencia en el caso que se discut\u00eda en la Corte. Durante siete a\u00f1os, hasta que se&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/corteidh.or.cr\/docs\/casos\/articulos\/seriec_245_esp.pdf\" target=\"_blank\">sentenci\u00f3<\/a>&nbsp;el caso, en 2012, las medidas protegieron a Sarayaku.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">***<\/h2>\n\n\n\n<p>En 2010, Patricia Gualinga estaba en trabajando en Lima, como asesora en la Comunidad Andina de Naciones (CAN), cuando uno de los dirigentes del pueblo sarayaku, Franco Viteri, la llam\u00f3. <strong>\u201cMe dijo que necesitaban una mujer fuerte para ser dirigente\u201d<\/strong>. En los pueblos ind\u00edgenas del Ecuador, cada pueblo tiene una dirigente de mujeres. \u201cPero en nuestro pueblo no ten\u00eda mucha fuerza\u201d. Gualinga asumi\u00f3 el cargo reci\u00e9n en 2011. <strong>\u201cSolo ah\u00ed me di cuenta que nunca hab\u00eda sido formalmente parte de la dirigencia, que me hab\u00eda pasado haciendo cosas sin tener ning\u00fan cargo formal\u201d<\/strong>. Hab\u00edan pasado diez a\u00f1os desde que hab\u00eda salido de las oficinas ministeriales para dedicarse a la defensa de su pueblo. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso ante la Corte Interamericana hab\u00eda avanzado, y estaba en las etapas previas a que se resolviera. En 2012, Gualinga particip\u00f3 de la audiencia final. Mucho hab\u00eda cambiado desde la victoria de 2005. En 2007, un joven economista llamado Rafael Correa, cuya \u00fanica experiencia pol\u00edtica hab\u00eda sido dirigir por seis meses el Ministerio de Econom\u00eda del Ecuador, hab\u00eda arrasado en las elecciones presidenciales con la promesa de \u201crefundar la Patria\u201d. Hab\u00eda ganado trepado en una plataforma de organizaciones de izquierda, con el apoyo de ambientalistas e ind\u00edgenas. <strong>Correa hab\u00eda prometido que no explotar\u00eda el petr\u00f3leo del parque Yasun\u00ed y hab\u00eda incluido en la nueva Constituci\u00f3n del Ecuador, aprobada en 2008, un innovador conjunto de derechos para la naturaleza. <\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero muy pronto, su gobierno gir\u00f3 hacia el extractivismo.<\/strong> Fue perdiendo a sus aliados medioambientales e ind\u00edgenas. Se pele\u00f3 con su mentor, el economista y activista de la naturaleza Alberto Acosta. Fue intolerante con la prensa, virulento con sus detractores. <strong>Hizo grandes carreteras y megaproyectos de energ\u00eda. Sus enemigos lo acusaban de permitir la corrupci\u00f3n<\/strong>, de ser al\u00e9rgico a la fiscalizaci\u00f3n; sus seguidores eran capaces de justificarle todo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Correa reprimi\u00f3 la protesta social, en especial aquella ligada a la oposici\u00f3n a la extracci\u00f3n petrolera y minera.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Correa reprimi\u00f3 la protesta social, en especial aquella ligada a la oposici\u00f3n a la extracci\u00f3n petrolera y minera. Llam\u00f3 \u201cinfantiles\u201d a los ambientalistas que, como Acosta, se opon\u00edan a la extracci\u00f3n. La criminalizaci\u00f3n de la defensa de los territorios ind\u00edgenas se intensific\u00f3. <span style=\"background-color:#374141\" class=\"td_text_highlight_marker\">Jos\u00e9 Serrano<\/span>, quien fuera uno de los abogados del pueblo Sarayaku en sus casos ante la Comisi\u00f3n y la Corte Interamericana, se uni\u00f3 al gobierno de Correa. \u201c<strong>Era una persona a la que le ten\u00edamos mucho cari\u00f1o y aprecio\u201d, recuerda Gualinga, \u201cpor eso nos doli\u00f3 tanto cuando vimos c\u00f3mo cambio y c\u00f3mo empez\u00f3 a perseguirnos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Serrano se convertir\u00eda en el todopoderoso ministro del Interior del gobierno corre\u00edsta. <strong>Bajo su mando estaba la polic\u00eda que reprim\u00eda y apresaba a gente que, antes, hab\u00eda sido su defendida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ante ese Estado se enfrentaba el pueblo sarayaku en la audiencia de 2012. Los abogados de los sarayaku le dieron tres roles a Patricia Gualinga. <strong>\u201cYo ser\u00eda la testigo principal, quien haga la petici\u00f3n final a la Corte y la traductora de los otros testigos\u201d<\/strong>. Otra vez, el tama\u00f1o de la tarea parec\u00eda descomunal. \u201cEra demasiada responsabilidad en mi espalda\u201d. Gualinga no deb\u00eda solo preparar a los testigos y prepararse para su testimonio ante la Corte: d<strong>eb\u00eda, adem\u00e1s, conseguir los fondos que permitiesen que una delegaci\u00f3n de m\u00e1s de 50 mujeres sarayaku pudiesen ir a la audiencia, en la sede de la Corte, en San Jos\u00e9 de Costa Rica<\/strong>. \u201cEn alg\u00fan momento, me sent\u00ed enferma. Pero al final pude dar todo lo que di en la Corte Interamericana\u201d. <strong>El abogado Melo dice que \u201cPatricia siempre fue un pilar en la defensa\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Las luchas como las de Sarayaku nunca son de una sola persona, sino de comunidades enteras.<\/p><cite>Viviana Krsticevic.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (el CEJIL, con sede en Washington) tambi\u00e9n fue parte de la defensa legal de Sarayaku. Viviana Krsticevic, su directora ejecutiva, dice que las luchas como las de Sarayaku nunca son de una sola persona, sino de comunidades enteras. \u201cEn estas luchas colectivas, la capacidad de potenciar los movimientos de l\u00edderes como Patricia Gualinga ha sido esencial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras a\u00f1os de resistencia, en junio de 2012, <strong>la Corte conden\u00f3 al Estado ecuatoriano<\/strong>. El rostro de Patricia Gualinga, la torre de la dignidad sarayaku, apareci\u00f3 retratado en medios de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"900\" src=\"https:\/\/tierra.jerre-dev.xyz\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/patricia-gualinga-02.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4210\" srcset=\"https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/19211730\/patricia-gualinga-02.jpeg 600w, https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/19211730\/patricia-gualinga-02-200x300.jpeg 200w, https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/19211730\/patricia-gualinga-02-150x225.jpeg 150w, https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/19211730\/patricia-gualinga-02-300x450.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jonathan Rosas.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">***<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La gran victoria que signific\u00f3 la condena en la Corte Interamericana fue reemplazada por la persecuci\u00f3n que el Estado del Ecuador emprendi\u00f3 contra un grupo de mujeres amaz\u00f3nicas que se autoconvoc\u00f3 en 2013 para oponerse a la und\u00e9cima ronda petrolera<\/strong> \u2014un proceso de licitaci\u00f3n de campos petroleros sin explotar, y en el que estaban interesadas compa\u00f1\u00edas de lugares tan dis\u00edmiles como Chile y Bielorrusia.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera marcha fue organizada por Gualinga. <strong>Eran solo mujeres Sarayaku caminando hacia Quito<\/strong>. Durante 15 d\u00edas, Patricia habl\u00f3 en todas las radios y estaciones de televisi\u00f3n que le dieron espacio. \u201cAl final de la \u00faltima entrevista, en la radio Cristal, mi voz se iba apagando hasta que me qued\u00e9 una semana sin hablar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La tierra no se negocia, solo se defiende.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Varias mujeres de otras nacionalidades \u2014shiwiar, sapara, waorani, shuar y achuar\u2014 se unieron al movimiento.<\/strong> As\u00ed nacieron las Mujeres Amaz\u00f3nicas, que agrupa a mujeres ind\u00edgenas que siguen un solo precepto: la tierra no se negocia, solo se defiende. Ese a\u00f1o, le entregaron un manifiesto a Rafael Correa, ya en la fase final de su metamorfosis hacia el extractivismo. \u201cNos dijo que vayamos a Panacocha a ver la ciudad del milenio, el pobre dec\u00eda cosas disparatas, dec\u00eda que cambiar\u00edamos de opini\u00f3n al ver esa ciudad. Obvio que no nos conoc\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Correa hab\u00eda logrado mermar la credibilidad de la dirigencia ind\u00edgena, conformada b\u00e1sicamente por hombres. <strong>La emergencia de las Mujeres Amaz\u00f3nicas le dio un nuevo contradictor, uno femenino, que lo cuestionaba en una clave menos viril, una frecuencia que Correa no dominaba.<\/strong> \u201cEso lo pagar\u00edamos muy caro\u201d, dice Gualinga.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres amaz\u00f3nicas se convocaron para, en noviembre, plantarse al pie del Ministerio de Hidrocarburos, donde se hac\u00edan las negociaciones. \u201cHubo un incidente: sali\u00f3 el bielorruso y la gente le persigui\u00f3, acus\u00e1ndolo de da\u00f1ar nuestro territorio, Correa utiliz\u00f3 eso para ponernos una denuncia a varias personas \u2014entre ellas yo, Margoth Escobar, Nema Grefa, y otras mujeres y dirigentes\u201d. <strong>La acusaci\u00f3n era terrorismo y&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.larepublica.ec\/blog\/economia\/2015\/08\/19\/normalidad-en-campos-petroleros-en-ecuador-tras-intento-sabotaje-en-un-pozo\/\" target=\"_blank\">sabotaje<\/a><\/strong>. En mayo de 2017, Correa dej\u00f3 el poder en manos de su partidario, Len\u00edn Moreno, con quien no tardar\u00eda en enemistarse en medio de acusaciones de traici\u00f3n y sedici\u00f3n. <strong>Las mujeres amaz\u00f3nicas, sin embargo, permanecieron.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">***<\/h2>\n\n\n\n<p>Ese mismo a\u00f1o, Patricia tambi\u00e9n dej\u00f3 su cargo. \u201cPens\u00e9 que, por fin, iba a tener una vida de tranquilidad\u201d. Le hab\u00edan ofrecido la presidencia del pueblo sarayaku y ella, una vez m\u00e1s en su vida, hab\u00eda dicho que no. \u201cNo pod\u00eda: mi pap\u00e1 tiene 95 a\u00f1os y mi mama 85, hab\u00eda pasado todo el tiempo en la lucha, mi esposo tambi\u00e9n al vaiv\u00e9n de mis procesos\u201d. <strong>Casi treinta a\u00f1os despu\u00e9s, la joven funcionaria entusiasta se hab\u00eda convertido en un s\u00edmbolo de la resistencia<\/strong>: \u201cla admiro por su lucha incansable no s\u00f3lo por su pueblo, sino por todos los pueblos\u201d, dice Margoth Escobar, otra de las mujeres amaz\u00f3nicas perseguidas por su oposici\u00f3n a la extracci\u00f3n de recursos en la Amazon\u00eda ecuatoriana. Mario Melo, el abogado Sarayaku, cree que Gualinga es el rostro de una lucha m\u00e1s grande: \u201ces una mujer honesta, tremendamente comprometida\u201d, dice Melo, \u201cque se ha convertido en una lideresa entre los pueblos ind\u00edgenas del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a tres d\u00e9cadas de la lucha, Patricia Gualinga pensaba que lo justo era dedicarse a su familia. Los vaivenes de la pol\u00edtica partidista la hab\u00edan llevado a ser candidata a cargos de elecci\u00f3n popular dos veces. Dos veces perdi\u00f3. <strong>\u201cNo sirvo para la demagogia, ni para abrazar a todo el mundo, ni sonre\u00edrle a todo el mundo, ni para decir las cosas a medias\u201d<\/strong>. Su hermano Eriberto, con una sonrisa de lado, lo confirma: \u201cMi hermana es un mujer temperamental, no en el mal sentido\u201d. Dispuesta a darse un respiro del traj\u00edn, decidi\u00f3 retirarse de la vida p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cY s\u00ed viv\u00ed unos meses de tranquilidad, hasta que enero de 2018, a la una de la madrugada, me rompieron los vidrios de mi casa a pedrada, grit\u00e1ndome que la pr\u00f3xima volver\u00edan a matarme\u201d<\/strong>, dice. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No importa qui\u00e9n est\u00e9 en el gobierno, las petroleras siempre est\u00e1n en el poder.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Gualinga estaba en shock. \u201cSe supon\u00eda que deb\u00eda esperar estas cosas en la dirigencia, no ya fuera\u201d, dice. <strong>Pero luego se dio cuenta que se acercaba el lanzamiento de nuevas rondas petroleras y la apertura de nuevos bloques<\/strong>. No importa qui\u00e9n est\u00e9 en el gobierno, las petroleras siempre est\u00e1n en el poder.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta hoy, no se sabe qui\u00e9n fue. <strong>Lo \u00fanico que sabe Patricia Gualinga es que el ataque reagrup\u00f3 a las mujeres amaz\u00f3nicas que se hab\u00edan unido en 2013<\/strong>. Se juntaron en el mismo caf\u00e9 de El Puyo donde siempre se han reunido, que es de la familia de otra activista perseguida por gobiernos y petroleras, Margoth Escobar. Dijeron que no las iban a amedrentar. \u201cNo nos conocen. No me conocen\u201d, dice Gualinga. Unas semanas despu\u00e9s le fue entregado el premio&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/cine.signisalc.org\/noticias\/premios\/11-03-2019\/festival-internacional-de-cine-medioambiental-premia-a-patricia-gualinga\" target=\"_blank\">Brote Activismo Medioambiental<\/a>&nbsp;del Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias, que en ediciones anteriores reconoci\u00f3 el trabajo de otras activistas como Berta C\u00e1ceres, Ikal Angelei y Ruth Buend\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esa ma\u00f1ana de febrero de 2019, <strong>El Puyo, como hace medio siglo, vive y muere en la paradoja del petr\u00f3leo, la gran victoria p\u00edrrica del progreso del Ecuador<\/strong>, que lleg\u00f3 al absurdo de pasear a su&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/youtu.be\/6Ydam6r7--4?t=86\" target=\"_blank\">primer barril de crudo en un desfile militar<\/a>, como si fuese el h\u00e9roe nacional. Patricia Gualinga habla con la misma voz dulce, severa con la que le ha hablado a petroleros, ministros y cortes internacionales, y dice, como revelando un secreto: <strong>\u201cCuando mayor peligro hay es cuando m\u00e1s l\u00facida estoy\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierra.jerre-dev.xyz\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/eee.png\" alt=\"Tierra de Resistentes\" class=\"wp-image-3766\" width=\"100\" height=\"100\" srcset=\"https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/19211834\/eee.png 400w, https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/19211834\/eee-300x300.png 300w, https:\/\/media.tierraderesistentes.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/19211834\/eee-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 100px) 100vw, 100px\" \/><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lideresa de Sarayaku, un pueblo kichwa del Ecuador, ha combatido a las petroleras que quieren irrumpir en su territorio durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os. 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